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domingo, 18 de diciembre de 2011

Algunos datos sobre el VIH

La Infección por VIH y el SIDA


Por: Torres Escobar Indiana* y Martínez Fernández Rodolfo**


Modelo de plástico del VIH fabricado
La infección con cualquiera de los virus de inmunodeficiencia humana resulta en una perdida progresiva de las funciones del sistema inmune, determinando finalmente la aparición el conjunto de patologías que constituyen el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. La progresión hacia el SIDA es variable, dependiendo tanto de factores en el huésped como de factores virales. El Síndrome de Inmunodeficiencia Humana es la última etapa de la infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), largo y complejo proceso resultante de la interacción dinámica entre el virus con el sistema inmune que resulta de la elevada y constante producción de nuevos viriones que ocasionan la destrucción progresiva de linfocitos T de tipo CD4, determinando la historia natural de la enfermedad que sin el tratamiento adecuado terminará inevitablemente con la vida del huésped.


VIH 1 y VIH 2

Familia: Retroviridae
Género: Lentivirus

El VIH 1 es responsable del mayor número de casos infectados en el mundo, en tanto el VIH 2 se encuentra circunscrito a África occidental y, más recientemente a la India.
Basados en la total secuenciación genómica viral, actualmente hay tres grupos principales de VIH 1 llamados M, N y O (tabla 1), habiéndose identificado ocho grupos y ningún subgrupo del VIH 2.


Los subtipos virales presentan una distribución geográfica determinada. El subtipo A y D son fundamentales en África Central, el B en -
Norte América y Europa, el C en África del Sur e India, F en Brasil y Rumanía, G en Rusia, H en Taiwán, J en Zaire y K en Camerún.


Patogenia

La transmisión del VIH es el resultado de una interacción entre el virus y los receptores de la superficie celular que finalmente permiten la penetración  hacia la célula de la nucleocápside viral a través de la membrana celular. Para el ingreso a la célula huésped, además del receptro CD4, es necesaria la existencia de distintos correceptores (CCR5, CXCR4, CCR3, CCR2B, CCR1 y CCR4). Diversos estudios han confirmado el papel de CCR5 como el correceptor más importante en cepas con tropismo por los macrófagos y el CXR4 como el correceptor de las cepas con tropismo de las células T. Estos dos distintos tipos d virus son referidos ahora como virus R5 y X4. Existen cepas virales con tropismo dual (VIH R5X4). El VIH R5 es el transmitido con mayor frecuencia por vía sexual y predomina durante los primeros años de la infección.

Aunque el VIH puede infectar diferentes células del cuerpo (linfocitos, células dencríticas, glía, precursores de médula ósea y células enterocromáfines del intestino) sus blancos principales son el linfocito y los macrófagos. El contacto del virus, el receptor y el (los) correceptor(es) desarrollan una serie de cambios en las glicoproteínas de la superficie que produce la fusión de las membranas viral y celular permitiendo la entrada del virión. Una vez ingresado comienza la replicación de los virus (ver video), comenzando por la transcripción reversa formando ADN complementario del ARN viral.
A partir de su ingreso y durante la fase primaria de la infección el virus busca los tejidos linfoides e infecta las células T CD4.


A continuación las etapas de la enfermedad desde la infección por VIH hasta el desarrollo del Síndrome de Inmunodeficiencia Humana (SIDA):


1. Transmisión viral: la forma de transmisión va a determinar la velocidad de progresión. Así, para quienes se infectaron por transfusión, el desarrollo del SIDA es de alrededor de 7 años, y va de 8 a 12 por transmisión sexual.
2. Infección primaria: asociada a la replicación viral inicial presenta de manera variable fiebre, adenomegalias, faringitis, erupción maculopapular en cara y tronco, pudiendo también presentarse ulceraciones mucosas, mialgias y artralgias.
3. Seroconversión: periodo en que se desarrolla y es posible detectar anticuerpos contra el virus. La mayoría de las personas pueden presentarlo los primeros 6 meses, generalmente de 3 a 12 semanas. Se conoce como "periodo ventana" aquel en que la serología es negativa estando la persona infectada.
4. Periodo asintomático: de acuerdo con la cepa viral adquirida y a la respuesta inmune encontrada, este periodo conocido también como "setpoint" se da después de 6 meses de adquirida la infección. Su duración es variable produciéndose una constante actividad viral y un equilibrio entre la destrucción y producción celular. La carga viral y la cantidad de linfocitos T+ CD4 encontrados tendrán relación con la progresión al SIDA. Puede ser asintomática o presentarse linfadenopatía generalizada. Sin tratamiento, del 20 al 30% de los casos desarrollarán condiciones definitorias de SIDA dentro de los 18 a 24 meses siguientes.
5. SIDA: como resultado de la inmunodeficiencia adquirida por la destrucción de linfocitos CD4 se presentan tanto infecciones oportunistas como neoplasias secundarias. El deterioro inmunológico y las enfermedades asociadas incluyen los casos con recuentos de CD4 menores de 200 cel/ml (aunque la persona se encuentre asintomática) y aquellos con enfermedades definitorias de SIDA, aunque el recuento de CD4 sea mayor a 500 cel/ml. Dividiremos este periodo en dos:
        a. Infección asintomática temprana: con manifestaciones no definitorias de SIDA, se da ya el inicio de la inmunodeficiencia.
       b. Infección avanzada: con recuentos de CD4 menores a 50 cel/ml presentan las patologías consideradas como definitorias con una sobrevida que en general no es mayor a 18 meses.


Tanto la medición de la cantidad de RNA del VIH o carga viral como el recuento de células CD4+ son utilizados como marcadores de la progresión de la infección.
Se entiende como progresión, aunque en cada individuo se presenta de manera variable, el que el paciente presente un incremento de la morbilidad ante la presencia de una mayor carga viral y una disminución de los linfocitos CD4. Si bien ambos marcadores se utilizan, la carga viral desde su aprobación en 1996 se convirtió en una prueba de laboratorio muy utilizada para determinar la progresión de la infección, ya que ésta aumenta mucho antes de que los linfocitos T CD4 disminuyan, dando evidencia de una replicación viral activa.
Ambas medidas son utilizadas como guías para la toma de decisiones terapéuticas haciendo posible individualizar el tratamiento y determinando con precisión cuándo es el mejor momento para el inicio o el cambio de los antirretrovirales.


Las técnicas de amplificación de ácidos nucleicos pueden detectar hasta 20 copias/ml en la versión denominada ultrasensible (Amplicor).
La cuenta absoluta de linfocitos CD4 se basa más comúnmente en la prueba hecha a través del citómetro de flujo, donde se obtiene el porcentaje de células CD4. Además, se han definido porcentajes equivalentes de linfocitos CD4 a los valores absolutos en los puntos e corte clínicamente relevantes.


*Torres Escobar Indiana
Maestría en Epidemiología, Maestría en Ciencias, Especialista en VIH-SIDA.
Profesora-Investigadora Titular "A" Tiempo Completo de FMBUAP.
Responsable Servicio Especializado  de Atención al VIH/SIDA.
Integrante experta del Panel Asesor de las Américas en Salud Reproductiva de la OMS, y del Grupo Poblano de Trabajo en VIH/SIDA.
Miembro de la Asociación Mexicana de Infectología y Microbiología Clínica A.C., la International Association of Physicians in AIDS Care y de la International  AIDS Society.


**Martínez Fernández Rodolfo
Médico Cirujano, Especialista en Cirugía General.
Sub Especialidad en Cirugía Digestiva.
Maestría en Ciencias Médicas e Investigación Clínica.
Profesos-Investigador y Secretario de Investigación y Estudios de Posgrado de la BUAP.
Integrante del padrón de Investigadores de la BUAP.
Certificado Consejo Mexicano de Cirugía: Folio 32596.
Membresías: International Collage of Surgeons, Sociedad de Gastroenterología de Puebla, Sociedad Mexicana de Gastroenterología, Academia Nacional Mexicana de Bioética.


Fuente: Virología Básica y Clínica. Nidia Gary Salazar, Rosendo Briones Rojos y Gloria León Tello (coordinadores). Editorial: BUAP, pp. 249-251.


Replicación del VIH

La replicación del VIH-1 es un proceso de múltiples etapas. Cada paso es crucial para el éxito de la replicación. Y es, por consiguiente, un blanco potencial para los fármacos antirretrovirales.



Fuente del video: Boehringer Ingelheim.com
Subtitulado por: Dra. Shora (Esther Samper). Página Web: medtempus.com

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